Mujer y trabajo: cordobesas que se abrieron camino con superación

  • Luciana, Sara y Karen, tres historias de mujeres que buscaron y aprovecharon cada oportunidad.
  • Cuando las políticas públicas están realmente pensadas para acompañar y potenciar el desarrollo integral de la mujer.

El Día de la Mujer Trabajadora siempre resulta un buen momento para reflexionar sobre los avances logrados y los desafíos pendientes, pero también para reconocer a aquellas mujeres que se desarrollaron plenamente desde ámbito laboral. 

Luciana, Sara y Karen son tres, de las miles de cordobesas, que sólo necesitaron un empujoncito para terminar de encontrar su camino, para crecer y para salir adelante, con el acompañamiento del Ministerio de Promoción del Empleo y de la Economía Familiar, que se convirtió en parte de sus historias.

Proyectos que se hacen realidad

Luciana Loza lleva adelante Lelaina Cerámicas, un emprendimiento de vajilla y cerámica artesanal. Ella crea todas las piezas, desde la construcción hasta la decoración, y se encarga de la logística de venta.

En 2019 accedió a un crédito del Banco de la Gente, con el que impulsó su proyecto. “Me ayudó un montón para poder dar un paso más en la tercerización de algunos procesos y en inversión de material. Además, pude comprar mobiliario para el taller y herramientas”, cuenta.

Su marca, como tantas otras, llegó al shopping por primera vez de la mano de Córdoba Tierra de Mujeres Emprendedoras, en una “experiencia súper positiva” que le permitió “no solo mostrar lo que hago en un ámbito distinto, inalcanzable para nosotras, sino compartir con otras productoras, armar una red. Creo que son todas estas acciones las que ayudan a las emprendedoras a tener un poco más de posibilidades, frente a las situaciones de desigualdad en las que podemos vivir”.

La formación como proyección de futuro

“A mí me apasiona lo que hago y me gusta muchísimo, y aunque tenía experiencia en la práctica, no tenía un título. Hoy se me abrieron muchas puertas”. Estas palabras son de Sara Medina, una de las egresadas del curso de Cuidados Gerontológicos y Auxiliar en Gerontología en la sede del SINPECAF, a través de Cba Me Capacita.

“Era –dice Sara- algo pendiente que tenía. Y me empoderó. Yo les diría a otras mujeres que se animen, que se capaciten, que no se queden. Todas traemos un talento con el que podemos salir adelante, no importa la edad. Es momento que brillemos porque somos luz, somos río pero debemos convertirnos en océano”.

Sara comenzó a cuidar adultos mayores como tantas otras personas: como una salida laboral. Hoy es una profesional en la materia, incluida en el Registro Nacional de Cuidados. Un logro y una recompensa por sus ganas de seguir progresando.

La dignidad en un empleo

Karen Bustos es trabajadora de la Economía Popular desde hace varios años. Su vida está trazada por la lucha y la conquista de derechos. “Queríamos que el Estado nos reconociera, y lo logramos. Y queríamos trabajar porque es lo que nos dignifica como personas”, comparte.

Ella forma parte de las cuadrillas que reacondicionan actualmente escuelas públicas en Córdoba, una oportunidad para “romper con estereotipos, ganarse el pan con trabajo, aprender oficios y fortalecer a las familias”.

Lo interesantes en esta iniciativa es que los equipos están conformados en un 70 por ciento por mujeres. “Hemos demostrado que estamos igualmente capacitadas para hacer cualquier tipo de trabajo, que no nos da miedo un taladro y pincel, que podemos lograr lo que nos propongamos, siempre que nos tengamos a nosotras mismas para apoyarnos”, asegura.